Desde la ventana

A través de la ventana, esos ojos que se reflejan me miran fijamente y me lanzan preguntas que me cuestionan cómo transitamos en este viaje sin retorno.

Nos resituamos y comenzamos a dar importancia a lo que realmente te devuelve el pulso y la esperanza.

Tendremos que construir otras narrativas ante estos acontecimientos porque ahora todo es impredecible y tendremos que cooperar incondicionalmente con lo inevitable.

Tal vez cuando volvamos a caminar, caminemos más despacio, más cercanos, más humildes, más humanos.

Tal vez  y sólo tal vez, ese reflejo te devuelva tu pasado calmado, tus sombras ordenadas y tus rotos zurcidos.

Otros artículos relacionados
Familias
Perderse para encontrarte

En este otoño lleno de ocres tuve la suerte de perderme y encontrarme con esta pareja. Que regalo reencontrarme con ellos y  Mía, que ya

Familias
Septiembre

Septiembre, es el final de la luz de agosto y el comienzo del color de otoño. Es un hasta luego y gracias por lo vivido.